jueves, 24 de abril de 2008

DIE WAIKIKIS



















En alguna ocasión anterior ya hemos visto como los europeos, especialmente en el norte del continente,
son viejos cultivadores de la música de aires hawaianos.

Fueron muchos los grupos que cultivaron el estilo, pero probablemente los que llegaron más lejos fueron DIE WAIKIKIS

Pocos grupos haole han conseguido convertir alguna de sus canciones en standards del pop hawaiano. Los Waikikis lo lograron con su “Hawaii Tattoo”, que paso a convertirse en imprescindible en los repertorios de todos los interpretes del genero, al mismo nivel que “Sweet Leilani” o “Hawaian wedding song.
Hasta el mismísimo Martin Denny acabó realizando su versión.

A día de hoy, tampoco han sufrido el total olvido del resto de sus colegas en esto de rasgar el ukelele y son de los pocos grupos del género que cuentan con parte de su obra reeditada en formato CD en buenas condiciones. Nada menos que por BEAR FAMILY, una de las pocas casas de discos de las que puedes adquirir cualquiera de sus referencias con los ojos cerrados.

En 2004 se incluyó su “Hawaiian March”, se incluyó en la banda sonora de la película de Bob Esponja, lo que también contribuyó a desempolvar un poco su legado.


THE WAIKIKIS eran un grupo de estudio detrás del que estaba Horst Fuchs, típico productor avispado de la época, siempre a la búsqueda del éxito, y al que entre otras cosas también debemos las impagables grabaciones de varios émulos alemanes de Elvis (nuevamente recurrir al catálogo de Bear Family).
El como logró crear un producto de éxito, con ventas de millones de discos, colocados durante meses en los primeros puestos de listas de éxitos de diferentes países, con ingredientes tan improbables como un grupo de músicos de estudio belgas y algunos compositores como Martin Böttcher/Michael Thomas y Hans Blum/Henry Valentino (especialistas en bandas sonoras de westerns alemanes), temo que quedará para siempre como uno los grandes enigmas de la humanidad.

Pero lo que interesa es el resultado y este es el más alucinante sonido eurohawaiano que el mundo ha conocido, combinando elementos típicos del pop europeo de los sesenta con la música tradicional hawaiana.
Así, su mayor éxito, “Hawaii Tattoo”, es una canción cargada del sonido de un instrumento tan alejado del los cánones del genero como el órgano Farfisa.
Hawaii Beach Party” se encuentra plagado de esos misteriosos y sugerente coros femeninos tan carácterístico de las bandas sonoras de las películas europeas de la época (las de Alfredo Landa no las de Bergman).

Divertidas letras en presuntos lenguajes exóticos seguramente aprendidos en películas de Tarzan, ritmos de polka, marchas militares y así podríamos seguir.

Su discografía es muy abundante y relativamente fácil de conseguir. Aunque ultimamente se empieza a percibir que sus discos comienzan a ser buscados y su cotización va subiendo en Ebay y similares.
En España, donde fueron editados por Discos Belter (los indiscutibles reyes de la copla de los 70), que los mantuvieron en catálogo casi hasta su cierre a principios de los años 80, aún circulan por mercadillos a precios de risa.

Como valor añadido, esta música se presenta dentro de algunas de las mejores carpetas que ha conocido el estilo (en las primeras ediciones europeas, al menos). Solo estas ya justifican poner en caza y captura a sus viejos Lps. Que no falten en tu próximo luau.


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